La Virgen de la Protección es una obra maestra de la escultura de madera que evoca un profundo sentido de acogida y amor maternal. Esta representación capta a la Virgen en una postura de tierna solicitud, mientras acuna al Niño Jesús y acoge a un grupo de niños en oración y juego.
La expresión serena y ligeramente melancólica de la Virgen, unida al hábil uso de tonalidades pastel y terrosas, confiere a la escultura un aura de delicada sacralidad. La atención al detalle es evidente en los suaves rizos de los niños, en los vestidos drapeados y, sobre todo, en el deslumbrante manto interior dorado que abraza las figuras, simbolizando la luz divina y la protección.
Cada pieza es fruto del antiguo arte artesanal de Val Gardena, tallada y pintada a mano con maestría en Italia. Para garantizar la máxima fidelidad y calidad en cada dimensión, la estatua está realizada en preciosa madera de arce para todas las medidas inferiores a 56 cm. Para las esculturas de grandes dimensiones (a partir de 56 cm), se emplea la robusta madera de tilo, garantizando estabilidad y detalle incluso en las versiones más imponentes.