Una obra maestra de fe y realeza, nuestra estatua de la Virgen de la Bavaria captura la majestuosa elegancia de la Virgen, en una armonía cromática que exalta cada línea. María está envuelta en un vestido rojo-naranja intenso y un manto azul profundo, cuyas amplias y dinámicas arrugas revelan un suntuoso forro dorado. El cetro y la elaborada corona subrayan su dignidad de Reina Celestial.
El Niño Jesús, apoyado en el brazo izquierdo de María, está representado en una pose serena y regia, mientras sostiene firmemente entre sus manos el orbe, símbolo de su soberanía sobre la creación. Los acabados son policromados, realizados con maestría artesanal y el uso abundante del dorado, que realza los detalles barrocos de la base y el lujo de los drapeados interiores.
Esta escultura es la máxima expresión de la artesanía del Valle de Gardena, donde cada pieza se talla y se acaba a mano. Nuestras estatuas están hechas de preciosa madera de arce para todas las medidas hasta 56 cm y de robusta madera de tilo para las dimensiones superiores, garantizando resistencia y la máxima definición de los detalles en cualquier escala.