Una magistral interpretación de la figura de San Francisco que combina la espiritualidad eterna con un diseño contemporáneo y minimalista. Esta escultura de madera captura la esencia de la mansedumbre del Santo, representado con una túnica fluida de color ocre y miel, mientras ofrece un gesto de protección al lobo sentado a su lado.
El estilo se caracteriza por formas pulidas y redondeadas; la ausencia de rasgos detallados en el rostro centra la atención en la pose contemplativa y la profunda serenidad, invitando a la introspección. El acabado es hábilmente satinado o mate: los pigmentos cálidos y terrosos se aplican con tal transparencia que permiten que las preciosas vetas de la madera permanezcan visibles, confiriendo un aspecto auténtico y natural, típico de la artesanía del Tirol del Sur.
Materiales Preciados de Val Gardena: La amplia gama de tamaños disponibles requiere el uso de diferentes maderas para garantizar la máxima estabilidad y detalle. Las esculturas de hasta 56 cm están talladas en madera de arce de alta calidad, conocida por su veta fina y homogénea. Para tamaños superiores (a partir de 56 cm) utilizamos la robusta madera de tilo. También es posible elegir variantes especiales en madera de fresno coloreada o el exclusivo olivo italiano, llevando una pieza de excelencia artesanal directamente a su hogar.