Esta escultura captura la esencia de San Antonio de Padua, representado en un momento de profunda intimidad y magisterio. El hombre, envuelto en el hábito monástico franciscano, sostiene tiernamente al Niño Jesús. En una mano levanta un libro abierto, símbolo de sabiduría y predicación, y en la otra, lirios blancos, emblema de pureza. La expresión serena y compuesta del Adulto se fusiona con la calma autoritativa del Niño, que levanta la mano en un gesto de bendición universal.
Realizada en fibra de vidrio coloreada (FC) o en la sugerente variante blanca (FN), esta obra está diseñada para resistir el paso del tiempo, conservando una extraordinaria riqueza de detalles pictóricos. Cada pliegue del hábito, los rasgos del rostro y los símbolos iconográficos, como los lirios de pureza y el rosario colgante, son pintados a mano con maestría por nuestros artesanos, garantizando una obra de gran impacto visual. La atención meticulosa a las tonalidades y a la creación de texturas, incluso en materiales distintos de la madera, testimonia la alta calidad artesanal de Val Gardena, perfecta para enriquecer espacios interiores y exteriores en las importantes medidas de 60 cm y 80 cm.