Una escultura que captura la esencia de la devoción y el cuidado: nuestro Pastor contemplativo se distingue por su postura recogida y su profunda serenidad. El hombre, con una tupida barba esculpida en voluminosos rizos, tiene la cabeza inclinada hacia adelante, con la mirada fija en el objeto redondo que aprieta firmemente contra su pecho. La expresión, incluso en su simplicidad, transmite una sensación de paz interior y profunda humildad.
Esta pieza, testimonio de la excelencia de Val Gardena, está hecha completamente a mano por nuestros maestros artesanos. Las superficies conservan las huellas del tallado manual, lo que le confiere una textura única y visible, en particular en los pliegues del vestido y en la barba. Dependiendo de la variante elegida, la escultura se termina con un delicado coloreado a mano (variante C) o se deja al natural con una cera transparente que realza sus cálidas vetas (variante N).
Para todas las medidas disponibles (11 cm, 15 cm, 22 cm), la estatua está tallada en la preciada Madera de Arce, elegida por su grano fino y su resistencia, ideal para reproducir la expresión pacífica del Pastor y el detalle del cuenco que simboliza la ofrenda o el cuidado del rebaño.