Déjese encantar por la pureza y la gracia de esta escultura Dolfi, que captura el momento sublime de un niño en el acto de dar. El joven, con una expresión dulce y serena, sostiene delicadamente en sus brazos un exuberante ramo de flores blancas, símbolo de inocencia y esperanza.
Cada detalle es fruto de la excelencia artesanal del Val Gardena. Las vetas de la madera, sabiamente visibles a través de las delicadas veladuras y coloraciones a mano, confieren a la estatua una profundidad material única. Observe los cálidos tonos terrosos, los toques rosados que avivan la tez y la riqueza cromática del ramo y del jarrón de terracota en la base.
Esta obra de arte está realizada en preciosa madera de arce, elegida cuidadosamente para las medidas reducidas (de 5 cm a 11 cm). La compacidad de esta madera permite a nuestros maestros escultores tallar detalles minuciosos, como los mechones ondulados del cabello y las hojas más pequeñas en la base, garantizando una definición impecable y duradera.