Esta composición de la Sagrada Familia captura la esencia de la quietud y la protección divina. Una obra que va más allá de la simple representación, convirtiéndose en un símbolo tangible del amor incondicional y la fe que ilumina el camino.
En el centro, María está sentada en un gesto de suprema ternura, la cabeza dulcemente inclinada mientras acuna al Niño Jesús, que duerme sereno envuelto en pañales azulados. Su rostro sereno y el vestido en tonos rojo ladrillo y verde petróleo irradian una paz profunda y materna.
A su lado, la figura imponente pero tranquilizadora de San José vela por su familia. Con los pies descalzos, símbolo de humildad, sostiene con una mano su bastón de peregrino y con la otra una linterna que difunde un cálido resplandor amarillo-naranja, iluminando la escena en la noche. Los ricos drapeados de las vestiduras, esculpidos con pliegues profundos, añaden volumen y dinamismo, realzando la maestría artesanal del Val Gardena.
Material: Pasta de Madera
Esta escultura está realizada en pasta de madera, un material auténtico y sostenible obtenido a partir de polvo de madera natural mezclado con cola y trabajado hasta formar una resina compacta y resistente. Este compuesto permite reproducir con gran fidelidad los detalles característicos de la escultura artesanal de Val Gardena, conservando al mismo tiempo el calor y la textura de la madera original. La coloración se aplica a mano con tonos mates y semibrillantes que confieren a la obra un refinado efecto envejecido y rústico, duradero en el tiempo.