Un cuadro de vida rural que conmueve: esta miniescultura captura un momento de tierna interacción entre un joven campesino y sus amigos de corral. El chico, con su camisa ocre y su mono de color marrón oscuro, se inclina con una amable sonrisa, los ojos llenos de dulzura, mientras ofrece su contenido a una animada compañía de aves.
En su mano izquierda sostiene una pequeña cesta llena de polluelos recién nacidos, mientras que la derecha está abierta en un gesto de bienvenida hacia el gallo y las gallinas que se agrupan a su alrededor. Cada pluma, cada detalle de la vestimenta y la expresión atenta del chico están esculpidos con maestría, destacando el talento de los artesanos de Val Gardena.
Realizada según la centenaria tradición escultórica dolomítica, esta miniescultura es un ejemplo de excelencia. Dado que las medidas disponibles (5 cm y 11 cm) son inferiores a 56 cm, la estatua está esculpida en madera de arce de alta calidad. El acabado, meticulosamente pintado a mano con tonos cálidos y naturales, deja entrever las vetas subyacentes de la madera, confiriéndole un aspecto auténtico y vivo. Perfecta para enriquecer un belén o como un refinado elemento decorativo que celebra la vida campestre.