Esta escultura captura un momento de vibrante vivacidad: un corderito de pie que levanta la cabeza y abre la boca, como sorprendido en el acto de balar. La expresión, dada por los ojos abiertos y la pose dinámica, confiere un sentido de inmediatez y realismo a la escena del Belén.
La habilidad artesanal de Val Gardena brilla en la minuciosa elaboración del vellón. El pelaje se representa a través de una textura escultórica de mechones redondeados y superpuestos, que confieren una extraordinaria tridimensionalidad y la ilusión de una lana suave y abundante. El contraste entre la blancura de las facciones y la pintura precisa de los cascos y los detalles del hocico realza su pureza.
Según nuestra tradición, el Corderito Dolfi está enteramente hecho de madera de arce de alta calidad, el material ideal para esculturas de este tamaño (hasta 56 cm). Esta elección garantiza una representación perfecta de los detalles más pequeños, como el realismo de los cascos de color marrón rojizo y la coloración interna de la boca. Está disponible en diferentes acabados que van desde el color vivo y naturalista, la madera de arce natural, hasta el acabado en tres tonos de marrón que realza la veta y el calor.