Este adorno en forma de corazón es una celebración del amor en su forma más pura y orgánica. Lejos de los acabados brillantes, su belleza reside en el abrazo de la naturaleza salvaje. Enteramente cubierto de auténtica corteza de árbol natural, cada pieza es única, caracterizada por profundas estrías, pronunciadas crestas y tonos terrosos que van del marrón oscuro al ocre.
La textura áspera y rugosa de la corteza contrasta maravillosamente con la forma universal del corazón, creando un equilibrio perfecto entre símbolo pulido y materia prima robusta. Un sutil hilo dorado y brillante está elegantemente anudado en la parte superior, añadiendo un toque de luz y delicadeza, listo para la suspensión. Realizado en Val Gardena con la maestría que distingue la artesanía local, este corazón de 6 cm lleva consigo el aroma y la fuerza de los bosques alpinos.