Admira la dulzura y serenidad de este buey acostado, una figura esencial en cada belén. La escultura captura al animal en una postura relajada y pacífica, con las patas recogidas bajo el cuerpo y la cabeza levantada en una expresión tranquila y pensativa. El cuerpo está cubierto de un cálido marrón, realzado por tonos más claros y brillantes que definen sus formas suaves y redondeadas.
Detalles ingeniosos como los cuernos de color marfil, el mechón oscuro en la frente y el característico collar verde oliva con campanilla de color latón enriquecen su singularidad y carácter. Toda la obra se caracteriza por una estilización amigable y acogedora, fruto de la maestría de nuestros escultores de Val Gardena.
Esta estatua está íntegramente realizada en madera de arce, seleccionada con esmero según la tradición artesanal que Dolfi transmite de generación en generación. Para medidas como esta de 10 cm, la madera de arce es preferida por su grano fino que permite la máxima definición de los detalles y una larga duración en el tiempo. Cada pieza es trabajada, lijada y pintada a mano con la máxima atención, llevando a vuestros hogares no solo un objeto de decoración sagrada, sino una verdadera obra maestra artística que celebra la autenticidad de lo hecho a mano.
Característica especial: La cabeza del buey está equipada con un sistema de imán que permite separarla y volver a unirla fácilmente al cuerpo. Esta ingeniosa solución no solo facilita la conservación y el transporte, sino que también convierte la escultura en un juego creativo y divertido para los niños, que pueden experimentar y jugar de forma segura con los personajes del belén, estimulando su imaginación y creatividad.