Esta escultura Dolfi celebra el Nacimiento con una estética sorprendente, uniendo modernidad estilizada y auténtico espíritu alpino. El Belén está enmarcado en una estructura de cabaña que juega con el contraste de materiales: las figuras minimalistas y las capas interiores están hechas de madera lisa, pulida para realzar sus cálidas vetas naturales.
En marcado contraste, los bordes exteriores y el techo presentan una textura rugosa e irregular, gracias a la hábil aplicación de corteza de tronco real. Esta unión crea una pieza única de artesanía que captura la esencia de la naturaleza. La escena interior ve tres figuras esenciales – María y José sentados en adoración y el Niño Jesús en el centro – esculpidas con líneas puras y sin detalles faciales, invitando a la contemplación universal. En la parte superior, una estrella de cinco puntas tallada en capas sella la sacralidad de la obra.
Hecha completamente a mano en Val Gardena, esta preciosa pieza de 16 cm está tallada en madera de arce de alta calidad, elegida por nuestros maestros talladores por su finura y su capacidad para mantener la precisión del detalle.