De la maestría de los artesanos de Val Gardena, nace este Crucifijo de Pared de 14 cm, un símbolo de fe y protección pensado para acompañar los momentos más importantes de la vida, en particular el nacimiento de un niño. Toda la estructura, que recuerda la elegancia del encaje, está realizada en madera de arce, como es tradición para las esculturas de pequeño tamaño de nuestro valle, y está acabada en un elegante blanco crema mate que realza su pureza.
El diseño se distingue por su excepcional delicadeza: los brazos de la cruz están calados con motivos florales y volutas que crean un efecto de ligereza etérea. En el centro, engastada en un nicho circular, resplandece una estatuilla tridimensional del Ángel Guardián, representado en una postura de oración recoleta. La escultura, a pesar de sus reducidas dimensiones, capta una expresión de serena contemplación. El regalo se completa con el sagrado texto del Ángel de Dios, grabado cuidadosamente en la base inferior, lo que convierte a este crucifijo en un precioso guardián de la cuna o el regalo perfecto para un Bautismo.