La Estatua de la Virgen Peregrina de Fátima es una obra que encarna la serenidad y la profunda devoción mariana. Cada detalle, modelado con maestría por nuestros artesanos de Val Gardena, busca reflejar la dulzura y la gracia de la aparición portuguesa.
La Virgen está representada de pie con las manos juntas en oración. Sus largas vestiduras, que en acabado de color se presentan en un etéreo color crema, caen en pliegues suaves que dan volumen y dinamismo a la figura. La expresión del rostro es compuesta y serena, con los ojos ligeramente bajos en un gesto de humilde aceptación.
Los refinados detalles de acabado realzan la obra: un delicado velo cae de la cabeza, adornado a lo largo de los bordes con motivos pintados que simulan un acabado dorado, un recordatorio de la luz divina. En el vestido destaca la pequeña estrella de cinco puntas, símbolos iconográficos fielmente reproducidos en oro metalizado. La figura se apoya sobre una sólida base, grabada con la palabra "FÁTIMA", lo que la hace perfecta para cualquier lugar de culto o ambiente doméstico.
Materiales y Artesanía: Siguiendo la tradición Dolfi, esta escultura está realizada utilizando madera preciosa. Está tallada en madera de arce para las medidas hasta 56 cm y en madera de tilo para todas las dimensiones superiores. Disponible en las variantes 'Natural' o 'Coloreada', la escultura puede apreciarse en la pureza de la madera o a través de la vivacidad de los colores aplicados a mano, que realzan cada matiz.