Déjese envolver por la serena contemplación de nuestra Estatua de Santa Teresa de Lisieux, una obra de arte sacro que une maestría artesanal y profunda espiritualidad. La escultura capta a la Santa en una pose erguida y recogida, con el rostro enmarcado por el velo negro y el brial blanco, expresión de tranquila devoción.
Los drapeados de las vestiduras están ejecutados con excepcional detalle, creando volumen y fluidez a través de los matices policromados: el intenso amarillo ocre de la túnica y el delicado amarillo crema del manto exterior. Un toque de refinada luminosidad lo dan los acabados dorados a lo largo de los bordes de las vestiduras, que añaden preciosidad al conjunto.
En las manos unidas, Santa Teresa sostiene con gracia una sencilla cruz, rodeada de un rico ramo de rosas rosadas, símbolo de su promesa. Esta preciosa escultura está realizada en una preciada combinación de resina y polvo de madera, material resistente que garantiza una definición impecable de los mínimos detalles, preservando la elegancia del acabado mate y satinado. Perfecta para enriquecer con fe y arte cualquier ambiente doméstico o lugar de culto.