Admiren la sublime serenidad de la estatua de Santa Teresa de Lisieux, una escultura que captura la "Pequeña Vía" de la Santidad con gracia y dulzura. La figura, vestida con el hábito carmelita, se presenta en una pose de humilde contemplación, con la cabeza ligeramente reclinada.
El ramo de rosas que Santa Teresa estrecha contra su pecho son símbolo de la promesa de hacer "llover rosas" sobre la tierra, junto con el pequeño crucifijo, emblema de su profunda Fe. La policromía es ejecutada íntegramente a mano con técnicas que otorgan profundidad y realismo a las vestiduras, a través de matices marrones y crema que realzan los pliegues voluminosos del hábito.
Esta escultura es un testimonio de la excelencia artesanal de Val Gardena, disponible en diferentes acabados: coloreado (C1/C2), natural (N) y en el exclusivo madera de olivo italiano (U).
En cuanto a los materiales, la estatua es realizada con el máximo cuidado según la tradición Dolfi: para las variantes de medida hasta 56 cm se utiliza la preciosa Madera de Arce. Para las dimensiones más grandes, desde 56 cm en adelante, la escultura es tallada en la más robusta Madera de Tilo, garantizando estabilidad y detalle incluso en las piezas monumentales.