Déjese envolver por la serena contemplación de la escultura de Santa Inés de Montepulciano, una obra maestra de talla que encarna la devoción y la elegancia del arte sacro. Esta representación captura a la Santa en un momento de quietud, vestida con un majestuoso hábito monástico pintado en ricos tonos de marrón que permiten vislumbrar la veta viva de la madera.
Cada detalle es fruto de una sabiduría artesanal secular: desde el pequeño cordero acurrucado a sus pies, símbolo de su pureza, hasta el precioso báculo con rizo dorado, y el rosario que cuelga elegantemente de su cintura. La expresión dulce y los ojos bajos de la Santa infunden una profunda calma, mientras sus manos sostienen con cuidado el libro de la regla.
Fiel a la tradición de Val Gardena, esta escultura se realiza seleccionando solo las maderas más preciadas. Para las variantes de hasta 56 cm, se utiliza la madera de arce, reconocida por su finura en la talla. Para las dimensiones más imponentes (a partir de 60 cm), se recurre a la madera de tilo, ideal para garantizar estabilidad y magnificencia monumental. Una obra que une fe, belleza y la excelencia del Made in Italy.