Cada curva de la estatua de San Vital es un testimonio de la excelencia artesanal de Val Gardena. Las vestimentas, pintadas con maestría y rica policromía, explotan en un contraste vibrante: el rojo profundo de la casulla se encuentra con el oro luminoso de la estola, realzando la dignidad de la figura. Observa la expresión serena y contemplativa, enmarcada por una barba esculpida con finura, que invita a la reflexión espiritual.
El largo báculo dorado y la mitra embellecen esta representación icónica, convirtiéndola en un punto focal en cualquier ambiente sagrado o doméstico. Esta escultura no es solo un objeto devocional, sino una verdadera obra maestra de la talla. Cada pieza está terminada a mano, con un acabado liso y pulido que resalta tanto la riqueza del color como la alta definición de los drapeados y pliegues de las vestimentas.
En coherencia con nuestra tradición escultórica, la obra está realizada en madera de arce para las medidas de hasta 56 cm, apreciada por su grano fino y la precisión de la talla, y en madera de tilo para las dimensiones superiores, lo que asegura ligereza y estabilidad estructural.