Una escultura que captura la dignidad y la profunda contemplación de San Judas Apóstol. Esta obra de arte sacro, realizada con la maestría que solo los artesanos de Val Gardena saben expresar, irradia una sensación de serenidad y fuerza interior. La figura es majestuosa, vestida con una túnica verde oscuro y un manto rojo-oscuro, embellecido con un drapeado dorado brillante que realza su volumen y riqueza cromática.
La expresión del rostro, enmarcada por una densa barba y cabello ondulado, está dirigida hacia abajo, enfocada en el pequeño libro abierto que sostiene en su mano izquierda, símbolo de su predicación. El hacha, discreto pero potente atributo del martirio, descansa sobre el hombro derecho. El cuidado de los detalles es evidente en los profundos pliegues de la ropa y en la postura natural de los pies descalzos sobre la roca.
Realizada según la tradición escultórica de los Dolomitas, esta estatua está tallada en madera de tilo, material predilecto para esculturas de gran tamaño (disponibles desde 60 cm hasta 200 cm), y finamente pintada a mano con un acabado mate y satinado, interrumpido solo por el brillante esplendor de las áreas doradas. Una obra maestra que lleva la autenticidad y el valor espiritual del arte Dolfi a su espacio sagrado.