La escultura captura la íntima y profunda serenidad de San José en su momento más sagrado: el descanso. Adornada con un halo que atestigua su santidad, la figura se reclina delicadamente sobre su lado derecho, con una postura que transmite un abandono confiado y una paz absoluta. El rostro relajado y la pequeña sonrisa apenas insinuada invitan a la contemplación.
El meticuloso tallado de los artesanos del Val Gardena revela drapeados ricos y voluminosos, realizados con tonalidades terrosas y naturales —un verde oliva apagado y un cálido ocre dorado— que adquieren una extraordinaria tridimensionalidad gracias a la pintura al claroscuro. Los detalles en sutil pan de oro, presentes en los bordes de las vestiduras y en el halo, añaden un toque de sacra elegancia que realza el acabado semi-mate de la madera pintada a mano.
Para garantizar la máxima fidelidad del tallado y la longevidad de la obra, la estatua se realiza con maderas nobles seleccionadas. Dependiendo del tamaño deseado, se talla en madera de arce para las medidas de hasta 56 cm y en madera de tilo para las imponentes esculturas de 60 cm en adelante. Para quienes deseen un material distintivo, también está disponible el acabado exclusivo en madera de olivo italiana, conocida por sus vetas únicas y su resiliencia. Cada pieza Dolfi es un símbolo tangible de fe y maestría artesanal.