Sumérjase en la serena contemplación de Santa Juana María de Maillé, una escultura que captura la esencia de la devoción y la humildad. El artista Dolfi ha dado vida a esta figura con una pose estática y reflexiva, donde la inclinación de la cabeza y la mirada baja transmiten una profunda espiritualidad, invitando a la oración.
El drapeado de los hábitos monacales está realizado con maestría: los suaves pliegues del manto oscuro y del hábito subyacente, bruñido en tonalidades más cálidas, crean un sugestivo juego de luces y sombras. Los detalles son minuciosos: desde el velo cándido que enmarca el rostro joven y sereno, hasta los objetos sagrados sostenidos entre las manos, como la sencilla cruz de madera natural y el libro coronado por la corona de espinas dorada.
Cada estatua es una obra maestra auténtica, esculpida y refinada completamente a mano según la tradición secular del Val Gardena. Para garantizar la máxima calidad y definición de los detalles, esta magnífica obra está realizada en madera de arce para las medidas de hasta 56 cm y en preciada madera de tilo para las dimensiones superiores, ofreciendo una presencia imponente y una durabilidad eterna a su devoción.