Esta espléndida escultura de la Sagrada Familia captura la esencia del amor, la protección y la unidad en una composición vertical única y armoniosa. Las figuras de San José, la Virgen María y el Niño Jesús se unen con un sentido de profunda intimidad, en un estilo estilizado y lineal que realza la pureza de sus formas.
La obra está pintada a mano con una maestría que prefiere tonos cálidos de tierra, azules suaves y encarnaciones rosadas. La particularidad del acabado reside en el uso de colores semitransparentes o velados, técnica que permite dejar entrever la veta natural de la madera, confiriendo a la superficie un aspecto satinado y precioso. Los contornos de los paños y los detalles más finos se resaltan delicadamente con sutiles líneas de pintura metálica dorada, un toque de luz que añade profundidad y sofisticación.
Realizada íntegramente en nuestro taller artesanal de Val Gardena, esta escultura está disponible en diferentes acabados y tamaños, apta para cualquier espacio sagrado y doméstico. Siguiendo la tradición Dolfi y dada la disponibilidad de medidas entre 5 cm y 50 cm, se utiliza exclusivamente la preciada madera de arce, elegida por su delicadeza y su capacidad para retener los detalles precisos del tallado manual. Es posible seleccionar las variantes coloreada (C), natural (N) o con acabado en tres tonos de marrón (3G).