Este reloj de cuco no es solo un medidor del tiempo, sino una verdadera pieza de arte escultórico que celebra la naturaleza y la maestría artesanal de Val Gardena. Cada detalle revela la pasión por el tallado manual transmitida de generación en generación.
Realizado íntegramente en madera de arce, como es tradición para las esculturas de este tamaño (23 cm), el reloj está acabado con un lacado brillante que realza las profundas vetas y los ricos tonos de la madera, recordando la elegancia del nogal y el roble. En la parte superior, una imponente cabeza de ciervo, símbolo de fuerza y longevidad, domina la escena con sus grandes cuernos ramificados.
Todo el marco del cuerpo central está ricamente decorado con tallados en relieve de hojas de roble, voluminosas y minuciosamente definidas, que enmarcan simétricamente la esfera clásica. Los números romanos y las manecillas tienen un acabado dorado. Los pesos tradicionales en forma de piña, que simulan bronce bruñido, y el péndulo decorado con una sola hoja de roble, completan esta obra maestra de ebanistería y precisión relojera.