Esta fascinante escultura captura un instante de vida rural con una gracia asombrosa. La joven pastora, representada en un movimiento dinámico y ligero, se mueve con paso mesurado mientras transporta los frutos de su trabajo diario. La expresión de su rostro es de una serenidad conmovedora: los ojos dirigidos hacia abajo y la ligera sonrisa sugieren dedicación y humildad.
La elaboración artesanal realza la riqueza de los detalles, desde los suaves pliegues de las vestimentas rústicas, pintadas con tonalidades cálidas de terracota y marfil, hasta los objetos que lleva consigo: un cubo en el brazo izquierdo y una jarra contra el costado derecho, equilibrados por un bastón apoyado en el hombro. Cada matiz de color, aplicado a mano con acabado mate, otorga profundidad y realismo a la escena.
Realizada íntegramente en Madera de Arce, esta escultura es el emblema de la tradición escultórica de Val Gardena. Está disponible en diferentes acabados—desde el clásico coloreado (C) hasta el sobrio natural (N) y el acabado en tres tonalidades de marrón (3G)—para adaptarse perfectamente a cada colección o ambiente. La precisión de las formas, incluso en las medidas más reducidas (de 6 cm a 15 cm), testimonia la maestría de nuestros escultores.