Esta espléndida escultura de la Oveja Acostada captura la serenidad y la mansedumbre propias del animal. Realizada con una maestría que honra la tradición escultórica de Val Gardena, cada detalle está pensado para infundir calidez y realismo. El cordero está representado en una pose agachada, con la cabeza ligeramente levantada y una expresión tranquila y atenta.
La verdadera obra maestra reside en la reproducción del vellón lanudo: la superficie está ricamente tallada con profundas ondulaciones y rizos, una textura voluminosa que, en la variante coloreada, se realza con un acabado blanco crema con matices que añaden una profundidad y sombra extraordinarias. Las pezuñas están pintadas en contraste, mientras que el hocico presenta leves toques que definen su dulzura.
En línea con la artesanía Dolfi, esta estatua está tallada con esmero en la preciosa madera de arce, seleccionada por su grano fino y su idoneidad para la escultura de pequeños detalles. Disponible en diferentes acabados —desde la pureza del natural, al calor de la madera coloreada o a la profundidad de los tres tonos de marrón— este Cordero es un tesoro de fe y tradición, realizado y acabado íntegramente a mano por nuestros artistas.