La escultura de la Virgen de Montserrat en el Trono captura la esencia mística y la majestuosa solemnidad de la célebre Virgen catalana. Esta representación hierática de la Sedes Sapientiae (Trono de la Sabiduría) presenta a la Virgen en una postura frontal y regia, con el Niño Jesús, también coronado, colocado centralmente en sus rodillas.
La obra se caracteriza por un acabado extraordinariamente rico que evoca el antiguo esplendor del bronce dorado. Las vestiduras y el trono están revestidos de un color oro antiguo, hábilmente patinado con matices bruñidos que confieren profundidad y un efecto de envejecimiento precioso. Los rostros, las manos y los pies de Madre e Hijo están ejecutados en un profundo marrón oscuro, casi negro, que resalta su contraste dramático con los detalles en oro y la policromía brillante del manto.
Realizada según la tradición artesanal del Val Gardena, esta estatua está moldeada en una preciosa combinación de resina y polvo de madera. Este material innovador garantiza una resistencia superior y permite definir cada detalle de los pliegues pesados y estilizados de las vestiduras, el gesto de bendición del Niño y las coronas elaboradas, ofreciendo una pieza de devoción de la más alta calidad y durabilidad.