Esta obra maestra de escultura en madera captura la esencia de la Natividad en un escenario de sugerente belleza alpina. La escena es un diálogo visual entre la pureza de lo sagrado y la tosca autenticidad de la naturaleza.
La Sagrada Familia (José, María y el Niño Jesús) está esculpida en un estilo minimalista, con líneas redondeadas y pulidas que realzan su espiritualidad esencial. Las figuras centrales, de 18 cm, están realizadas en preciosa madera de arce, y brillan con un acabado rubio y liso que resalta su veta natural, sin el uso de pintura.
El elemento distintivo de esta Natividad es su ambientación boscosa. Numerosos abetos y coníferas enmarcan el grupo sagrado, realizados con madera que ha conservado su corteza natural y rugosa. Este hábil contraste material –entre la lisura del centro espiritual y la textura rugosa del bosque– confiere a la obra un realismo táctil y una profunda conexión con el paisaje montañoso del Val Gardena.
Integrada en el arco del pesebre, una estrella de cinco puntas, también de madera clara, vela la escena, símbolo de la luz divina que guía en el corazón de la noche. Realizada íntegramente a mano, esta escultura es un testimonio de la habilidad artesanal que Dolfi ha transmitido de generación en generación.