La dulzura de la infancia es capturada con rara poesía en esta mini escultura, una auténtica obra maestra de la artesanía Dolfi. La escultura representa a una niña en una pose serena, cuyos atuendos en tonos cálidos de naranja terracota y azul grisáceo se combinan armoniosamente con sus objetos más preciados: un oso de peluche abrazado al pecho y una muñeca sostenida con la mano derecha. La expresión de su rostro es tranquila y serena, un icono de inocencia.
Esta figura está hecha íntegramente de madera de arce de alta calidad, el material de elección de la tradición de Gardena para esculturas de menor tamaño (disponible en 7.5 cm y 11 cm). Cada pieza es tallada y acabada con sumo cuidado, pero es en la pintura donde reside su singularidad. Los expertos artesanos aplican colores al óleo velados y semitransparentes, completamente a mano. Esta técnica pictórica permite que se aprecie la veta natural de la madera, confiriendo a la escultura un aspecto cálido, mate e increíblemente natural. Un pequeño, pero significativo, homenaje al arte alpino, perfecto para coleccionistas o como regalo de bautismo y comunión.