Una obra maestra de dulzura y armonía, este grupo escultórico captura un momento de serena contemplación. La figura del hombre, con su barba fluida y las vestiduras en tonos ocre y marrón, se inclina en un gesto protector hacia el niño que tiene a su lado. Él sostiene un objeto que evoca una cesta o un tambor, símbolo de abundancia y ritmo.
El niño, agachado o arrodillado, toca una pequeña flauta con las mejillas ligeramente hinchadas y una expresión de profunda concentración, regalando una melodía silenciosa a toda la escena. La delicada pose y la inclinación de las cabezas crean un diálogo visual que infunde paz y tranquilidad.
La escultura se caracteriza por una pintura manual que utiliza tonalidades terrosas y cálidas, con un efecto difuminado y envejecido que confiere una increíble profundidad y realismo a los pliegues suaves de las túnicas. El acabado mate realza los detalles esculpidos con maestría por nuestros artesanos de Val Gardena, en un perfecto equilibrio entre arte y devoción.
Realizada con la pregiada tradición Dolfi, esta estatua está tallada en madera de arce para todas las medidas disponibles (de 6 cm a 28 cm). Pueden elegir la variante C (coloreada como en la foto), N (natural) o 3G (tres tonos de marrón), cada una expresión de la más alta calidad artesanal y espiritual.