Un instante de pura dulzura capturado para la eternidad. Esta deliciosa escultura retrata a una niña en cuclillas, inmersa en un tierno abrazo con un gatito acurrucado en sus manos. La expresión serena y los ojos entrecerrados de la niña comunican un profundo sentido de afecto y cuidado, enfatizando el vínculo indisoluble entre la infancia y la naturaleza.
El artesano ha dotado la figura de detalles meticulosos: desde los pliegues definidos de la blusa rosa pastel y la falda con delicado motivo floral, hasta los mechones ondulados del cabello y el trenzado realista de la cesta de mimbre que alberga al segundo, vigilante, gatito.
Realizada según la antigua tradición escultórica del Valle de Gardena, esta obra está disponible en los tamaños de 4 cm y 12 cm. Para estas medidas, la madera seleccionada es el preciado Madera de Arce, conocida por su grano fino y homogéneo que permite un acabado excepcional tanto en el tallado como en la pintura. Cada pieza es un tributo al amor artesanal, pensada para enriquecer tu hogar con un toque de cálida emoción.