Una figura majestuosa que celebra la vida rural y la excelencia de la artesanía de Gardena. Esta escultura captura al gallo en una postura vigilante y erguida, con la cresta de un rojo intenso y la cola desplegada en forma de abanico en un verde brillante y uniforme.
El artista ha jugado hábilmente con una paleta rica: marrones terrosos, verdes profundos en las alas y acentos vibrantes de amarillo-naranja en el pico. La pintura, aplicada a mano con meticuloso cuidado, confiere a la estatuilla un aspecto opaco y auténtico, realzando la estilización de las plumas y la definición de la base rugosa, que simula un terrón de tierra.
Realizado íntegramente en Madera de Arce, un material precioso y compacto típico de la tradición escultórica alpina, este gallo ofrece una representación impecable de los detalles, desde las patitas naranjas hasta las garras esculpidas. Está disponible tanto en acabado coloreado a mano (C/C2), donde cada pincelada subraya su carácter único, como en acabado de madera natural (N), que realza la pureza de la veta y de la propia escultura.