La escultura de Santa Dorotea captura la esencia de la pureza y la fe a través de la excelencia de la artesanía gardenesa. Esta representación es un himno a la maestría escultórica, donde cada pliegue del drapeado y cada expresión del rostro es plasmada con devoción y precisión.
Los colores elegidos realzan la realeza de la figura: la vestimenta principal de color verde-azul oscuro (teal) está ricamente drapeada y enriquecida con extensas y luminosas dorados en hoja de oro. Estos acentos metálicos confieren brillantez a la corona, a los bordes del manto y a los detalles simbólicos, creando un contraste vibrante con las tonalidades naturales de la piel y de las flores.
La serenidad del rostro, con la mirada contemplativa y ligeramente reclinada, infunde un sentido de paz. Cada estatua es una pieza única, tallada y pintada a mano por nuestros expertos artesanos de Val Gardena. Para garantizar la máxima fidelidad y durabilidad en el tiempo, la obra está realizada en madera de arce para las medidas hasta 56cm y en madera de tilo para las otras dimensiones, siguiendo la antigua tradición escultórica transmitida de generación en generación. Esta escultura es la expresión más alta de nuestro arte sacro.