Este magnífico Crucifijo capta el instante supremo de la Pasión con un realismo conmovedor y una profunda reverencia. La escultura, íntegramente realizada a mano según la tradición secular del Val Gardena, representa a Jesucristo con una pose de supremo sufrimiento y aceptación.
Admira el acabado policromado que realza los detalles anatómicos: desde la musculatura tensa hasta el vibrante rojo de las heridas y la sangre, pasando por la corona de espinas que ciñe la cabeza reclinada. El perizoma, drapeado con maestría, está embellecido con matices que evocan la preciosidad de la hoja de oro (como se aprecia en el acabado policromado), en contraste con la sobria elegancia de la cruz. Los extremos de esta última están trabajados con un elegante motivo trilobulado que sugiere una refinada influencia estilística barroca, confiriendo un sentido de plenitud y sacralidad al símbolo.
Cada crucifijo es una obra de arte única, pintada a mano por artistas expertos para llevar el máximo patetismo y devoción a tu hogar o iglesia. Las variantes de acabado disponibles (desde el natural hasta el sugerente oro de hoja) permiten elegir la pieza perfecta para tu ambiente.
La elección del material se realiza con la máxima atención, garantizando la durabilidad y la belleza de la escultura a lo largo del tiempo. Fabricado en preciosa madera de arce para las medidas de hasta 56 cm, lo que permite una definición minuciosa de los detalles, y esculpido en robusta madera de tilo para las dimensiones a partir de 60 cm, este Crucifijo es un símbolo de fe imponente y duradero, auténtica expresión de la artesanía del Tirol del Sur.