Esta cruz estilizada, diseñada para brindar serenidad a la habitación de los más pequeños, es una auténtica obra maestra de dulzura y artesanía del Val Gardena. Su estructura se distingue por sus formas suaves y bordes completamente redondeados, pensados para transmitir una sensación de seguridad y protección.
En el centro, enmarcado en un óvalo, un delicado querubín infunde paz. Representado con los ojos cerrados y las manos juntas en oración, este angelito es el epicentro espiritual de la composición. La estructura de la cruz está embellecida con vibrantes símbolos celestiales: el sol radiante en la parte superior, la luna a la izquierda, una nube con lluvia a la derecha y dos estrellas brillantes en la parte inferior. Los colores vivos y la minuciosa pintura a mano resaltan el esmero y la habilidad de nuestros artesanos.
Realizada íntegramente según la tradición Dolfi, esta cruz de 15 cm está tallada en preciosa madera de arce, el material de elección para esculturas de pequeño y mediano tamaño. El arce se elige por su veta fina y su excelente resultado en la escultura y el acabado pulido, asegurando un objeto de la más alta calidad y durabilidad.