Una obra maestra de luz y devoción, este medallón ornamental capta la mirada con su elaborada cornisa tallada. La maestría artesanal del Val Gardena se revela en el calado simétrico, que dibuja volutas y motivos estilizados que recuerdan elementos florales y volutas, enmarcando delicadamente la escena central.
En su interior, una pintura con tonos pastel y difusos representa al Arcángel Rafael (o el Ángel de la Guarda) guiando con mano firme y serena al joven Tobías, quien sostiene en sus manos el pez milagroso. Las vestiduras angelicales, teñidas en suaves azules y rosas, dan a la composición un aura de serena espiritualidad.
Toda la estructura, con sus 15 cm de tamaño, está realizada en contrachapado de abedul, tallada con meticuloso cuidado y dejada en un acabado natural y mate para realzar la pureza de la materia prima. Este medallón une la escultura tradicional con el arte pictórico, creando un objeto sagrado de profunda belleza y significado protector.