Nuestra escultura de búho captura la esencia salvaje del bosque alpino en una obra de refinada artesanía de Val Gardena. Esta pieza única combina la maestría del tallado con la materia prima de la naturaleza.
El cuerpo está recubierto de auténtica corteza de árbol, que ofrece una textura rugosa y un caleidoscopio de tonalidades naturales: marrones rojizos, grises y beiges claros. Este acabado bruto contrasta maravillosamente con la suavidad de los ojos tallados, realizados en madera clara, que confieren al rapaz una mirada fija y profunda. Las dos protuberancias en la cabeza recuerdan las típicas orejeras, completando una silueta estilizada pero inmediatamente reconocible.
Realizada íntegramente a mano, esta escultura es el testimonio de la pasión de Dolfi por los materiales naturales. Disponible en un tamaño de 24 cm, la obra está tallada en la preciada madera de pino, elegida por su fina veta y su durabilidad, lo que garantiza una conservación impecable a lo largo del tiempo. Un objeto de decoración que aporta un toque de autenticidad alpina y misterio a cualquier ambiente.