Déjese envolver por la dulce serenidad del Ángel Querubín con Paloma, una obra maestra artesanal que encierra la habilidad centenaria de los maestros escultores de Val Gardena.
Esta escultura captura la esencia de la inocencia: el querubín, con apariencia de un niño regordete, se apoya en posición erguida con una expresión serena y una sonrisa suave que infunde paz. El vestido, de un delicado amarillo crema embellecido con ligeros motivos geométricos azules, contrasta magníficamente con las alas finamente modeladas en acabado dorado metálico brillante, que realzan su naturaleza celestial.
El punto focal de la composición es la paloma, símbolo universal de esperanza y Espíritu Santo, que el ángel sostiene con inefable cuidado en la mano izquierda. Cada detalle, desde los rizos voluminosos hasta las mejillas ligeramente sonrosadas, está cuidado con meticulosa atención.
Fiel a la tradición Dolfi para las esculturas de pequeño y mediano tamaño (disponible en 5 cm, 8 cm y 12 cm), este Ángel está realizado en la preciada Madera de Arce. Esta madera, conocida por su grano compacto y uniforme, es la elección ideal para preservar la precisión de los detalles más pequeños y para acoger la refinada pintura a mano que da vida a la estatua.